La integridad de la información y la alfabetización mediática como potenciadores del derecho de acceso a la información
El documento plantea un cambio de enfoque: ya no basta con garantizar el acceso a la información pública, sino que es necesario también asegurar que esta sea íntegra, verificable y confiable. En un contexto marcado por la expansión de las plataformas digitales, la inteligencia artificial y la desinformación, la calidad de la información se convierte en un componente esencial del ejercicio efectivo de los derechos.
El informe destaca que la información debe ser entendida como un bien público, fundamental para la toma de decisiones informadas, la rendición de cuentas y la vida democrática. Sin embargo, advierte sobre un desajuste entre los marcos normativos tradicionales —centrados en la transparencia— y un ecosistema informativo actual más complejo, donde múltiples actores producen y difunden contenidos, muchas veces sin garantías de calidad o veracidad.
En este escenario, el Cuaderno identifica dos áreas estratégicas:
- Integridad de la información, entendida como la garantía de que los datos sean veraces, completos, consistentes y comprensibles.
- Alfabetización mediática e informacional (AMI), como el conjunto de capacidades que permiten a la ciudadanía acceder, analizar críticamente y utilizar la información de manera ética y responsable.
Ambas áreas son presentadas como complementarias: mientras una fortalece la calidad de la información disponible, la otra potencia las capacidades ciudadanas para interactuar con ella.
El estudio también subraya el rol emergente de los órganos garantes del acceso a la información pública —como comisionados de información o agencias de transparencia—, que enfrentan el desafío de adaptarse a este nuevo contexto.
En ese sentido, identifica tres áreas prioritarias de acción:
- Transparencia algorítmica, para asegurar que los sistemas automatizados de las instituciones públicas sean comprensibles y auditables;
- Verificación de información, promoviendo evidencia y combatiendo la desinformación desde el ámbito público;
- Capacitación, socialización y AMI, fortaleciendo capacidades tanto en la ciudadanía como en los funcionarios públicos.
El documento recoge además experiencias concretas en países como Chile, México y Uruguay, donde ya se han desarrollado iniciativas en estas áreas, incluyendo recomendaciones sobre transparencia algorítmica, estudios sobre desinformación y propuestas de reforma normativa para incorporar el principio de integridad de la información.
La publicación fue elaborada por la Oficina Regional de la UNESCO en Montevideo, con la participación de los especialistas Marcos Mendiburu (Argentina), Alexandre Le Voci Sayad (Brasil) y Tomás Durán (Colombia), y forma parte de una serie que busca aportar insumos estratégicos para tomadores de decisión y formuladores de políticas públicas en la región.
Este trabajo se enmarca en los esfuerzos de la UNESCO y sus socios —incluyendo organismos internacionales como la OCDE, la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) y redes regionales como la Red de Transparencia y Acceso a la Información (RTA)— para promover ecosistemas informativos más abiertos, confiables y democráticos.
Con esta publicación, la UNESCO reafirma que la integridad de la información y la alfabetización mediática no son solo herramientas técnicas, sino condiciones esenciales para la democracia, en un momento en que la calidad del debate público está en el centro de los desafíos globales.