Guía de la OIM para elaborar un menú equilibrado en albergues y centros de día en México
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) es la Agencia de Naciones Unidas para la migración que se dedica a acompañar a las personas y gobiernos en el manejo de la migración. La migración sucede cuando las personas cambian de lugar su residencia habitual ya sea dentro del mismo país o cruzando fronteras, por motivos personales o situaciones fuera de su control.
En México, esta realidad se manifiesta en la presencia constante de miles de personas en situación de movilidad, muchas de ellas en tránsito hacia Estados Unidos, lo que genera flujos de población en condiciones de vulnerabilidad (OIM, 2020). Uno de los aspectos más críticos de este tránsito es el acceso a una alimentación adecuada. La seguridad alimentaria, definida como la disponibilidad, el acceso, la utilización y la estabilidad de los alimentos (FAO, 1996), sigue siendo un desafío urgente.
Según la FAO, en 2022 más de 2 800 millones de personas no pudieron permitirse una alimentación saludable, y el 71.5 % de la población en países de bajos ingresos careció de acceso económico a alimentos nutritivos (FAO et al., 2024). Esta situación se agrava en contextos de movilidad, donde las condiciones inestables, la falta de acceso a la información y las barreras administrativas dificultan aún más el acceso regular a los alimentos. Durante el tránsito, las personas migrantes enfrentan condiciones extremas: jornadas agotadoras, pérdida de ingresos, falta de alimento, exposición al clima y violencia. Estos factores aumentan el riesgo de desnutrición, especialmente en niñas, niños y mujeres embarazadas. En México, los albergues y comedores comunitarios respaldados por la OIM, UNICEF y ACNUR ofrecen asistencia alimentaria; sin embargo, estas respuestas no siempre garantizan criterios de calidad nutricional, pertinencia cultural o variedad (UNICEF, 2022).
En este escenario, más allá de proporcionar comidas calientes, se requiere una gestión integral de la seguridad alimentaria en albergues, que incluya higiene, alimentos culturalmente apropiados y monitoreo del estado nutricional. Esto no sólo impacta el bienestar físico, sino también la capacidad de continuar el desplazamiento en condiciones dignas (FAO, 1996).
La alimentación es un pilar fundamental para el bienestar de las personas migrantes . Contar con un menú equilibrado en los albergues y centros de día contribuye a mantener la salud física, y favorece la estabilidad emocional y la integración comunitaria.
Esta guía ofrece orientaciones prácticas para planear menús saludables, accesibles y culturalmente adecuados, tomando como referencia los lineamientos de la Secretaría de Salud de México (SSA), el Plato del Bien Comer, la Norma Oficial Mexicana NOM-043-SSA2-2012, así como las recomendaciones de organismos internacionales como la FAO.
El objetivo es brindar a los equipos a cargo de la preparación de alimentos y coordinación de los albergues una herramienta sencilla para garantizar que cada comida aporte la energía, proteínas, vitaminas y minerales necesarios, respetando al mismo tiempo la diversidad cultural y las capacidades reales de cada espacio.